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Convertirte en mamá en tiempos de Covid

Vida de mamá
Foto: IG: @flyonfire_s
Foto: IG: @flyonfire_s

Y estabas ahí sentada, con una panza que a penas aguantabas. Con mil preocupaciones del futuro de tu bebé. Pensabas qué planeta le dejabas, con la crisis, el calentamiento global, las guerras e injusticias; la pobreza, la inseguridad. Te preguntabas si serías buena mamá. Y al mismo tiempo no podías esperar más para conocerle, cuidarle, abrazarle, mimarle.

 

Y escuchaste en las noticias que un virus se propagaba rápidamente en Asia y Europa, pero nunca pensaste que llegaría aquí. Jamás por la mente te cruzó siquiera no poder tener un baby shower y mucho menos el tener miedo de entrar a un hospital para por fin tenerle entre tus brazos y ser feliz.

 

Fue agridulce, entre llantos de felicidad y un amor incondicional indescriptible, recibirle en tus brazos y jamás quererte volver a separar.

 

No recibiste visitas en el hospital... el letrero de su talla y peso que se quedó sin mirar. Los detallitos que tenías preparados para las visitas, que nunca entregaste... y tantas ilusiones de presentarlo a la familia y amistades, se quedaron en el aire.

 

Tú con tu nueva vida, tu nuevo amor, tu nueva experiencia. Sin saber lo que te deparaba la maternidad, que de por sí a veces es dura, se multiplicó con el encierro. Entre 4 paredes te encontraste, con un ser que depende de ti al 100%, y volteas a la ventana de un mundo que ya desconoces. Un mundo que no sabes qué oportunidades pueda otorgar, sólo sabes lo que te está quitando. Estás aprendiendo a ser mamá, en un mundo en que ahora estás aprendiendo a vivir también. Solos, sin el abrazo y presencia física de tus seres queridos... y tu bebé encerrado en una burbuja sin saber que afuera había mil cosas que querías mostrarle, mil experiencias que vivir, mil gente que conocer, pero todo ello está en pausa...

 

Y el tiempo pasa, y tu bebé ya se sienta, ya gatea, ya se para y ni siquiera lo conocen tus más queridos y familiares, pues no se pueden arriesgar... y le ven crecer hermoso@, en fotos y videollamadas, sin poder cargarle o abrazarle.

 

Mamá has sido fuerte, más que una guerrera, porque con todo el miedo e incertidumbre, le has tomado en brazos y seguido adelante en un mundo desconocido no sólo para tu bebé, si no para ti también. Te has secado las lagrimas y tragado la frustración y le has llenado de amor y sonrisas. Se te han ocurrido mil maneras de que experimente lo que conocías de éste mundo, aunque por dentro sepas que ya nada será igual.

 

Y te quedas aquí sentada, viendo a la ventana, con el más maravilloso regalo que el universo ha puesto en tus brazos, con el corazón desbordante de amor y una pequeña lágrima de amargura... esperando... sin poder compartir tu dicha, esperando a que más le puedan abrazar... esperando que algún día no muy lejano, estén acompañados de todos, entre risas y abrazos, jugando en el pasto, oliendo la brisa del mar,  escuchando las hojas de los árboles moviéndose al viento, o las gotas de lluvia en el pavimento. Todos reunidos, compartiendo la alegría de la llegada de lo mejor de tu vida, tú amor, tú universo.

Y esperas...

 

@flyonfire_s

Selina Rodríguez Z.

Colaboradora

Mié, 11/11/2020 - 12:06
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