Dormir con tu bebé tiene más beneficios que riesgos. ¡Aprende a hacerlo seguro!

Primeros meses
Foto: IG @eliana_montoya
Foto: IG @eliana_montoya

Dormir o no con los hijos… Es una elección que enfrentamos como padres cuando empezamos a pensar en el cuarto del pequeño, en el tipo de cama que le compraremos: ¿Una cuna que se convierte en cama para cuando sea grande?, ¿un moisés?, ¿una cuna colecho?

 

Sin duda, ésta es una decisión muy importante que debemos tomar como padres, pero muchas veces nos cuesta trabajo tomarla, debido a todas las opiniones, mitos y realidades que la rodean: “que aumenta el riesgo de la muerte de cuna”, “que favorece la lactancia”, “que mejora el sueño de todos”.... Y la lista es interminable.

 

Por eso, lo mejor que podemos hacer como papás es informarnos y tomar una decisión que sea adecuada para la familia, pero sobre todo para el bebé. 

 

Así que el primer punto que se debe aclarar es lo que significa “dormir con el bebé” o colecho, ya que se ha generado una confusión sobre su significado.

 

Es normal que se tome literal, es decir, que el niño tiene que estar en la misma cama que los padres; sin embargo, no siempre es así, es decir, también se le puede llamar así cuando el bebé duerme bajo el techo de la misma habitación de sus padres, pero cada uno en su cama.

 

Más beneficios que riesgos...

 

Partiendo de este significado, instituciones como la Unicef han apoyado la idea del colecho al recomendar que los bebés duerman en la misma habitación que los padres por lo menos durante los primeros seis meses, por los siguientes beneficios:

 

1. Fomenta una lactancia prolongada. Dormir cerca de nuestro bebé nos ayuda a que la lactancia materna sea más cómoda y dure más tiempo.

 

2. Tienen un menor riesgo de muerte de cuna. Contrario a lo que se piensa, cuando los bebés duermen en la misma habitación que nosotros estamos más al pendiente de ellos.

 

3. Mejora la calidad de sueño de todos, debido a que no tenemos que levantarnos a cada rato para cuidarlo o consolarlo. Incluso, el bebé duerme más tiempo al sentirse cerca de mamá.

 

4. El olor a mamá hará que nuestro bebé se sienta seguro, tranquilo y protegido.

 

5. Se fortalece el vínculo con nuestro pequeño y le ayudamos a desarrollar su confianza.

 

Si ya decidimos que nuestro bebé dormirá en el mismo cuarto que nosotros, debemos considerar algunos puntos para que sea más seguro:

 

  • El colchón debe ser firme y liso.
  • Asegurémonos de que el bebé no puede caerse de la cama o quedarse atrapado
  • entre el colchón y la pared.
  • La habitación debe tener una temperatura adecuada.
  • El bebé no debe estar demasiado vestido, sólo lo necesario para que esté cómodo.
  • Los cobertores o mantas no deben sobrecalentar al niño ni taparle la cabeza.
  • No debemos dejar sólo al bebé sobre la cama.
  • Los animales domésticos no deben compartir la cama con el bebé.
  • Debemos colocar boca arriba al bebé mientras duerme.
  • No debemos fumar o beber para evitar accidentes.
  • El bebé debe dormir entre mamá y un barandal o pared o cuna colecho; NO entre mamá y papá.
  • Sólo podemos hacer colecho las mamás que hacemos lactancia exclusiva.
  • No podemos hacer colecho si fumamos, bebemos, usamos drogas o tenemos obesidad. 
  • Debemos colocar al bebé encima de la cobija con su propio saco de dormir.  
  • Nunca pongamos al bebé sobre la almohada de los adultos. 

Consuelo Hernández

Vie, 12/13/2019 - 04:19