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A veces la vida sí escucha nuestros deseos

Vida de mamá
Foto: IG @une_maman_louve
Foto: IG @une_maman_louve

Cuando aún no estaba casada, tenía entre muchas otras -porque casi no era ideática-, una promesa de vida: intentaría que el hombre que escogiera como papá de mis hijos fuera un padre presente.

 

Y no estoy hablando solo de traer el pan de cada día. Sino que fuera un padre presente en el corazón de sus hijos, que se involucrará en su crianza, que les secará las lágrimas, que los escuchará atentamente cuando regresarán tristes de la escuela, que supiera cuál era su comida preferida, su mejor amigo y sus más grandes miedos.

 

Que fuera guía y consejero pero, sobre todo, que invirtiera la parte más profunda y vulnerable de su ser en sus niños.

 

Esa que muchos hombres no se atreven mostrar por miedo a verse vulnerables para a través de ella conectar.

 

Ese es el padre que deseaba para mis hijos. Y aunque sabía que nunca hay garantías, resultó que ese, fue JUSTO el papá que mis hijos hoy, tienen a su lado. -A veces la vida sí escucha nuestros deseos.

Sandy Bleiberg

Mié, 10/14/2020 - 12:20
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