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Las mujeres cambian después del parto, según la ciencia

Vida de mamá
Foto IG: sheridaningalls
Foto IG: sheridaningalls

Cuando me convertí en madre no necesite leer sobre los cambios que llegan con los bebés para saber que todo mi mundo sería otro. No sólo estaba ante nuevos retos desconocidos, mi cuerpo, mi mente y mi manera de pensar también estaban adaptándose a la nueva vida.

 

Cuando somos madres dejamos ir una parte de nosotras para volver a nacer cuando damos a luz, después del duelo de ya no ser las que éramos antes, logramos adaptarnos y convertirnos en una mejor versión de nosotras mismas.

 

Las prioridades cambian, de pronto hay temas que nunca te interesaron que ahora no puedes sacarlos de tu mente y van aumentando conforme vas pasando cada etapa. En el camino se van amigos, jefes, compañeros y llegan otros nuevos que te acompañan durante esta aventura.

 

Los cambios no sólo se dan en tu vida, tu trabajo y tu cuerpo, también ocurren a nivel psicológico, es decir en tu mente. Es por eso que te sientes completamente distinta, eres y actúas de otra forma, te vuelves más responsable, afinas tu sexto sentido y tomas decisiones pensando a futuro.  

 

Esto comienza desde el embarazo y se le llama “poda gris” porque el cerebro reduce las conexiones neuronales para ser más efectivo porque la prioridad número uno es la supervivencia del nuevo bebé.

 

Esto se reveló en el estudio que realizó Óscar Vilarroya en la Universidad Autónoma de Barcelona y que publicó en la revista Nature Neuroscience. Después de hacerle una resonancia magnética en el cerebro a 25 mujeres, antes y después de tener a su bebé, se encontraron cambios importantes en la zona del cerebro de la cognición social.

 

En esa parte de la corteza cerebral, donde se regula que las personas sean empáticas, puedan ponerse en el lugar del otro y tengan buenas intenciones, las conexiones neuronales disminuyeron y se pusieron en pausa, según el investigador, esta “poda cognitiva” también sucede en otro proceso importante, en la adolescencia.

 

El estudio también demostró que esto no deteriora las habilidades cognitivas de las mujeres, sólo las reacomoda para ser más efectivas en otras áreas y así lograr que los bebés tengan asegurada la vida al llegar a este mundo, pues los cambios del cerebro se mostraban en las áreas con funciones necesarias para gestionar la maternidad.

 

Otro dato interesante de este estudio es que las mismas mamás que se sometieron a las resonancias, lo hicieron de nuevo 2 años después de dar a luz y los cambios seguían igual, lo que ha puesto a los investigadores a analizar hasta cuando “regresamos a la normalidad” o si el cerebro se adapta con estas nuevas modificaciones. ¿Tú que opinas? ¿Crees que algún día volveremos a ser las de antes o evolucionaremos?

 

Fuente: Universidad Autónoma de Barcelona

Silvia Ruiz

Mar, 05/28/2019 - 21:29
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