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No critiques tu cuerpo frente a tus hijos

Publicado: 4 de Septiembre 2023
Mamá
Foto: IG @la__chavarina
Foto: IG @la__chavarina

No es fácil indagar en los recuerdos y encontrar que antes teníamos un cuerpo con más firmeza, menos peso, que no había arrugas, estrías o celulitis, que la sonrisa estaba rodeada de piel tersa y sin patas de gallo. 

 

Lo sé, aceptar que este es nuestro cuerpo es un proceso duro.

 

Aceptar esos cambios como parte de la realidad es observar a detalle todo aquello que no nos gusta y mirarlo con nuevos ojos. Es romper creencias y estándares de belleza y juventud que nos han impuesto desde pequeñas.

 

Pero ¿sabes? Es hora de mirarnos como lo hacen nuestros hijos… 

 

Nosotras deseamos tener brazos menos aguados, ellos sólo ven brazos que los cargan y los abrazan. 

 

Nosotras nos obsesionamos con la celulitis de nuestras piernas, ellos sólo ven piernas que corren para perseguirlos jugando a atraparlos.

 

Nosotras deseamos no tener arrugas o papada, ellos sólo ven nuestras sonrisas y carcajadas.

 

Nosotras nos vemos en el espejo juzgando todo eso que desearíamos cambiar, pero ellos no cambiarían absolutamente nada de nosotras. Así que toma la opinión que tus hijos tienen sobre ti y hazla tuya. 

 

Agradece cada día que tu cuerpo puede abrazar y besar a todo el que amas, que tus piernas tienen la fuerza para levantarte a diario y hacer lo que te gusta, que tus ojos pueden apreciar la belleza de un día soleado.

 

Siempre habrá algo que no nos gusta mirar de nuestro cuerpo, pero no criticarlo es el primer paso para ayudar a nuestros hijos a tener una mejor autoestima, es una forma de enseñarles a aceptarse y amarse tal y como son. 

 

Los niños aprenden con lo que les modelamos y no tanto con lo que les decimos; al criticarnos o juzgarnos frente a ellos creen que esa es la forma de hablarse a sí mismos, lo cual daña su autoestima y los deja expuestos a miedos, inseguridad y ansiedad, además de que es uno de los hábitos más difíciles de vencer en la vida adulta. 

 

Empieza a mirarte de forma diferente e intenta transmitirlo a tus peques, halaga tu cuerpo por lo que puede hacer por ti y no por los defectos que alcanzas a ver y haz lo mismo con tus hijos, enséñales a cuidar su cuerpo, beber agua y agradecer todo lo que somos y tenemos. Verás que esta será una gran herramienta para su etapa adolescente.

 

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