Publicidad

La carga mental de la mamá que trabaja desde casa

Publicado: 17 de Noviembre 2023
Emociones de mamá
Foto de Ketut Subiyanto en pexels
Foto de Ketut Subiyanto en pexels

Hablemos de la carga mental de trabajar desde casa.

“¿Haces home office? ¡Qué increíble!, yo quisiera un trabajo así.” Mmmmm… si supieran…

No quiero que suene para nada a una queja, me sé afortunada. Mi trabajo me gusta, lo disfruto y sobre todas las cosas, lo necesito. Sin embargo, siento que los últimos años se ha romantizado demasiado el trabajo desde casa, especialmente cuando eres mamá.

Si tú trabajas desde casa como yo, sabes que muchas veces se siente como si el mundo girara en dos direcciones distintas. El multitasking, ese superpoder que nos vendieron como la octava maravilla, es nocivo, agotador y, en la mayor parte de las veces, completamente ineficiente. No se puede hacer varias cosas al mismo tiempo, o al menos, no se puede hacerlas bien.

Y entonces llega el cansancio mental y se ve más o menos así...

1.No puedes concentrarte en el trabajo: Sé que hay días en los que parece imposible concentrarse en el trabajo. Entre las tareas del hogar y las interrupciones, es como malabarear en una cuerda floja. Mi truco: establecer horarios de trabajo definidos y un espacio tranquilo para trabajar, ¡aunque sea en un rincón de la cocina! Sí, no siempre se puede cumplir, pero mantener esa disciplina te ayudará a concentrarte en el trabajo cuando se debe y no traer todos los cables cruzados durante el día.

2.Te sientes culpable por no avanzar con los pendientes: ¿Eres de las que siente que termina el día pegada a la computadora y al final no avanzas nada? Siempre me siento culpable por no avanzar con los pendientes del trabajo o de la casa. Y cuando avanzas con los pendientes, levantas la vista del trabajo y la casa parece estar cayéndose a pedazos. Un buen consejo es implementar la técnica del pomodoro, en donde el objetivo es trabajar intensamente 25 minutos y luego tomar 5 minutos de descanso.

3. Te sientes estresada todo el tiempo: Y es que hay tanto que hacer, sin duda. El estrés es como una sombra que nos sigue, ¿verdad? Parece ir en sentido contrario la recomendación, pero el mejor remedio al estrés de tener esa lista eterna de pendientes, es parar. Parar y dedicar tiempo para mí misma. Ya sea con meditación, yoga o simplemente un rato de paz con un libro, es vital para mantenernos cuerdas.

4. ¿Tiempo libre? ¿Qué es eso?: Nuestro "tiempo libre" a menudo se va en maternar y tareas del hogar. Si sientes que no puedes con todo, es porque tienes razón, no puedes. Y no debes echarte todo encima. El error es no pedir ayuda. No todo está de tu lado de la balanza, y si te sientes así, debes darle una revisada a tus prioridades. Y en ellas, no olvides considerar tu propio bienestar y tu salud mental. Comunicar nuestras necesidades a la familia es esencial. Ellos pueden ayudar más de lo que pensamos.

5. Sientes que vas en dos direcciones distintas: A veces siento que voy en dos direcciones distintas, tratando de ser mamá y empleada eficiente al mismo tiempo. Es estar cambiando de roles cada 10 minutos, te quieres concentrar y en eso tocan a la puerta, o estás tratando de consolar a tu hijo que se acaba de pegar y el teléfono no para de sonar. Lo que me ha funcionado es ser claro tanto con mi oficina como con mi familia sobre qué tan flexible se puede ser. Entonces mi hijo sabe que no puedo armar rompecabezas con él durante una llamada y en mi oficina entienden perfecto si a veces me toca atender una junta con un bebé dormido en brazos.

Ser mamá y tener un trabajo desde casa nos abre un montón de posibilidades, piensa nada más en el tiempo que te ahorras en el tráfico, y nada supera poder aventar los tacones al fondo del clóset, pero viene con la factura de sentir que lo tenemos que hacer todo al mismo tiempo sin descanso. La organización, saber pedir ayuda, establecer las prioridades y no olvidarnos de nosotros mismas, son la clave para que el cansancio mental no acabe contigo.  

Publicidad
Publicidad
Publicidad