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Un bebé no es un juguete alquilado para pasar un rato. Es un sacrificio que te cambia la vida

Publicado: 8 de Febrero 2018
Vida de mamá
Foto: IG @chasingthesummerfields
Foto: IG @chasingthesummerfields

Al anhelar ser mamá traté de estar consciente de que mi bebé no sería un producto alquilado el cuál tendría por un tiempo determinado.

No sería un juguete con el que sólo me divertiría por un rato o una aplicación en mi celular que activar a mi gusto.

Mi bebé sería un ser humano con complejidad, que venía con todo, con cosas buenas pero también difíciles.

Una bomba de bendición que me haría experimentar estados y situaciones totalmente fuera de mi control.

Quizás, esto en lugar de espantarme me ha hecho disfrutar a mi niña a cada momento.

Quizás, todos los que van a ser mamás y papás deberían entender esto.

Aun las terribles desveladas se pasan sin tanto pesar, porque sé que jamás volverá esa noche en la que tuve la oportunidad de contemplarla y cuidarla fuera de un horario razonable. 

Sentir su dependencia hacia mí, me ha hecho recordar mi propósito en esta tierra y me ha ayudado a descubrir habilidades y dones en mí misma que nunca había visto.

El poder hacer más de tres cosas a la vez, cómo desayunar, alimentarla, dormirla y amarla, es algo que jamás imaginé poder hacer y con esta oportunidad que Dios me ha dado, lo he descubierto. 

Notar que un abrazo mío tiene el poder de calmarla y hacerla sentir segura me hace sentir súper poderosa. 

Sus llantos son ese llamado de auxilio, el cual, como buena superheroína, trato de atender a la brevedad. 

Cada una de estas situaciones tienen una recompensa inmediata:

  • Su mejoría después de una larga noche de cuidados en que estuvo enferma.
  • Sus risas después de comer y dormir tranquila.
  • Sus bracitos al rededor de mi cuello.
  • Son el mejor pago que puedo recibir.  

Me encantaría poder compartir con otras mujeres la alegría y satisfacción que he vivido durante mi maternidad. Cuando estaba embarazada, durante el tiempo de espera decidí firmemente dar lo mejor de mí y disfrutarlo, pues Dios me escogió y confió en mí para criar y preparar a una nueva generación.

Esto me hace siempre querer hacer más, nunca conformarme con lo mínimo si no dar lo mejor de mí y con la mejor actitud, y sobre todo, estar enormemente agradecida por este regalo de vida que HOY tengo en mis brazos. 

Escrito por Yuridia García de Torres

Una Mamá NX

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