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Cuando tu primer hijo te convierte en una eterna enamorada

Vida de mamá
Foto: IG @th3littlestavenger
Foto: IG @th3littlestavenger

¿Qué sentí cuando me convertí en mamá? Parece que fue ayer la primera vez que lo tuve entre mis brazos, que sentí su calor y calmé su llanto con sólo abrazarlo y besarlo. Fue una conexión mágica que a los dos nos hacía sentir seguros y más vivos que nunca.

 

Toda la preocupación por el parto se desvaneció para convertirse en un amor que jamás imaginé, que nunca había sentido y que en ese momento mi primer hijo me regaló, simplemente me flechó para convertirme en una eterna enamorada.

 

Eterna enamorada de sus risas, de sus ganas de estar conmigo y de las travesuras que inventa cada día y que iluminan todos los rincones de la casa.

 

Gracias a él entendí lo que significa el amor incondicional, el miedo, la desesperación, la angustia y mil sentimientos más. Pero de algo estoy segura, de ese amor ha nacido la fuerza para afrontar lo que sea.

 

Me declaro la eterna enamorada de mi primer hijo; su voz diciéndome mamá por primera vez es algo que estará grabado en mi corazón por siempre. 

 

He de confesar que siempre me embobo viendo su carita, sus gestos y la forma en que poco a poco se convierte en una personita independiente; amo su capacidad de razonamiento y esa personalidad de “adulto pequeño”.

 

Estoy eternamente enamorada de las lecciones que me ha dado ese pequeño ser, de esas veces que no sabía qué hacer cuando enfermaba o lloraba inconsolable porque algo le molestaba. 

 

Aún con mi inexperiencia, sé que mi hijo me ha convertido en la mamá que necesita, sin embargo, hay veces que me embarga la culpa por no pasar más tiempo de lo que quisiera con él.

 

Parece increíble, pero juntos estamos aprendiendo de nuestros cambios de humor, los dos aprendemos a procesarlos y todo esto más allá de cuestionar la maternidad, me hace sentir más cerca de él.

 

Sé que no todo es miel sobre hojuelas, pero hasta los momentos donde mi paciencia sale a pasear y me deja sin un gramo de ella, mi amor por él sigue intacto. 

 

Soy una eterna enamorada de mi primer hijo porque para mí representa lo mejor de la vida, mi motor y mi luz.

Consuelo Hernández

May 14
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