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Cómo afrontar la eterna pelea contra las pantallas

Preescolares
Foto: IG @lauries_little_ones
Foto: IG @lauries_little_ones

Cada día los niños están expuestos a las pantallas, si no es por las clases en línea, entonces es porque quieren distraerse y ver sus programas favoritos, o ya tomaron el celular para jugar. Y cuando llega el momento de decir alto, llegan también los berrinches o enojos porque simplemente quieren seguir y seguir.

 

Todo esto se convierte en una pelea eterna porque como padres quisiéramos que nuestros hijos hicieran mil actividades más, además de estar expuestos gran parte del día a las pantallas. Incluso, hay días en que nos podemos sentir culpables por dejar que nuestros hijos dediquen todo ese tiempo a usarlas.

 

Aunque es difícil, tenemos que aceptar que en estos momentos donde la mayoría de las personas estamos estresadas por no cumplir con nuestras rutinas “normales”, las pantallas se han vuelto aliados, más que oponentes. 

 

Sólo necesitamos adquirir estrategias que nos ayuden a afrontar estas peleas, y no sólo eso, sino también para que el uso que tienen nuestros hijos de las pantallas sea productivo.

 

1. Elijan contenido de calidad

 

Más allá de enfocarnos en el tiempo que pasan nuestros pequeños frente a las pantallas, debemos poner atención en el tipo de contenido que están consumiendo. 

 

Un estudio de Mark Griffiths, profesor de Behavioural Addiction en la Universidad de Nottingham Trent, revela que no se trata de la cantidad de uso de la pantalla, sino de su contenido y contexto.

 

Como papás y mamás tenemos que estar al pendiente de que los niños vean programas de calidad y apropiados para su edad. Es decir, no es tema si ven o no mucha televisión o tablet, sino lo que están viendo.

 

Hay que recordar que los niños aprenden del ejemplo, así que van a tender a imitar las conductas y el lenguaje que observan cada día. Por eso es importante elegir programas que coincidan con los valores familiares y que promuevan la curiosidad y la imaginación.

 

También es importante elegir programas que tengan historias completas, es decir, que tengan introducción, problema, solución y final, como los que se muestran en Paw Patrol, Daniel el Tigre o PJ Mask.

 

De acuerdo con Karen Zaltzman, pedagoga especialista en crianza, esta estructura que no se encuentra en los unboxing o muchos programas de YouTube, permite que el niño haga consciente el tiempo frente a la pantalla y aprenda de esos arcos narrativos.

 

Otro punto importante es el contexto. ¿Quién acompaña a nuestros hijos mientras ven las pantallas?, ¿nosotros, sus hermanos, los tíos?, ¿se discuten o responden las preguntas que surgen del programa?

 

Platicar con nuestros hijos de los programas que les gustan y de lo que pasa en la historia es básico para que puedan aprender y asimilen los conocimientos que adquieren al verlos.

 

2. Establece momentos

 

Otro punto para reducir las peleas contra las pantallas, así como los berrinches, es establecer momentos del día en los que se van a usar las pantallas. Para niños pequeños, lo más recomendable es establecerlos en función a momentos del día “puedes ver la televisión cuando se meta el sol” o “puedes ver tablet antes de la hora de la comida” y no a horas, porque las horas no les hacen sentido, señala Karen Zaltzman.

 

Es importante cumplir estos momentos. Por supuesto que al principio habrá resistencia, pero debemos mantenerlos.

 

¿Cómo medirlos? Para que los pequeños identifiquen el momento en que tendrán que hacer a un lado la pantalla, lo mejor es medir el tiempo en programas. Por ejemplo, puedes decirle a tus hijos que verán pantallas cuando se mete el sol, si aún no se ha metido el sol, entonces aún no hay permiso de ver pantallas.

 

Además de esta identificación del momento, es necesario recordar estos acuerdos antes de prender las pantallas: “ahora que se mete el sol, acuérdate que sólo puedes ver dos programas”. Esto te ayudará a reducir muchísimo los berrinches al momento de apagar la tele o la tablet.

Un buen tip es evitar el uso de YouTube, no sólo por el tipo de contenido, sino porque los programas o videos no tienen final ni música que identifique el principio o el final, por lo que se genera una sensación de insatisfacción (no hay saciedad) e insuficiencia.

 

3. Asume que habrá resistencia

 

Recuerda, no todo es color de rosa y las cosas no pasan en automático. Claro que habrá resistencia y, sabes qué, es NORMAL.  

 

Lo importante es que no te asustes porque se nieguen a apagar las tabletas; mejor asume que la frustración es parte del desarrollo de los niños y que ellos pueden manejar la frustración, que es una emoción incómoda, pero finalmente tolerable.

 

Más allá de culparnos porque nuestros hijos ven mucho tiempo las pantallas, mejor elijamos juntos sus programas y hablemos sobre los ellos (los temas, problemas, soluciones), porque así será una forma de pasar tiempo juntos y compartir valores.

 

Cuando nosotros mostramos empatía hacia nuestros hijos, ellos aprenderán lo mismo. Jamás hay que olvidar que el ejemplo es la mejor educación que le podemos dar a nuestros pequeños.

 

Fuentes: Common Sense Media, Media Policy Project

Entrevista y revisado por Karen Zaltzman, quien tiene estudios de licenciatura y maestría en pedagogía; asesora de crianza certificada por PCI. Sus grandes pasiones: ser mamá de 3, cocinar, leer, estar en el agua, inventar y acompañar.

 

Consuelo Hernández

Julio 24
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