Aretes en los recién nacidos, ¿qué tan bueno es ponerlos? 

Primeros meses
Foto IG: silviaruizarceo
Foto IG: silviaruizarceo

Desde hace un par de años he visto una corriente muy fuerte acerca de no ponerle aretes a las bebés en cuanto nacen, principalmente porque es cruel, les duele y pueden sufrir infecciones en el proceso de cicatrización. 

 

Cuando mi hija nació, su pediatra regresó al día siguiente para revisar que todo estuviera bien, ya casi era momento de que las enfermeras se la llevaran a bañar y justo antes de irse, el pediatra nos preguntó si teníamos los aretes de la bebé. A la hora, Loreto estaba bañadita y estrenando los aretitos de oro que mi mamá me había regalado en el baby shower. 

 

Nunca lo cuestioné, ni tampoco me pareció inapropiado. En mi familia todas las mujeres hemos tenido aretes desde el primer día de nacidas, mis amigas y compañeras de la escuela igual, es parte de nuestra cultura, por lo que esta corriente me pareció muy interesante, pues nunca me había preguntado algo tan simple como poner o no poner aretes. 

 

Los aretes le duraron hasta los 5 meses, pues al entrar a la guardería se los quitaron por las políticas de seguridad, y no se los he vuelto a poner desde entonces, - de hecho ni siquiera se deja, porque le duele -, por lo que siento que el sufrimiento de las primeras semanas en sus orejas fue innecesario. 

 

Abrir una parte del cuerpo para colocar una pieza de joyería puede implicar varios riesgos, como reacciones alérgicas por el material de los aretes (como el niquel), infecciones en la piel, rojeces, ardor o pus. 

 

Si el equipo con el que se ponen los aretes no es el adecuado o no está esterilizado, hay riesgos de que el bebé contraiga enfermedades como hepatitis B, C, tétanos o VIH. 

 

Una vez que cicatriza, también puede presentar algunos problemas como áreas elevadas, cicatrización queloide, dolor constante o pequeños incidentes con los aretes, como que se atoren en la ropa o en el cabello de las personas, causando más dolor. 

 

El tiempo que tardan en cicatrizar los lóbulos de las orejas es de 6 a 8 semanas. 

 

Al final, este procedimiento es elección de los padres, pero si sí deciden hacerlo es importante que se cercioren de que se haga en las condiciones adecuadas de higiene, por una persona experta que cuente con el equipo adecuado y que los aretes sean de oro preferentemente para evitar reacciones alérgicas. 

 

Una vez que ya estén en casa, hay que lavar con agua y jabón, no tocar los aretes ni darles vuelta hasta que sea el momento del lavado y no quitar los aretes hasta que haya cicatrizado correctamente. 

 

Muchos pediatras están recomendando no perforar las orejas de las bebés y dejar que ellas elijan cuando estén más grandes si quieren hacerlo. En muchos países no se acostumbra a hacerlo.

 

Puede que pienses que no se acordarán del dolor o que es mejor siendo chiquitas pero les duele de igual forma, la única diferencia es que una niña puede expresarlo, mientras que la recién nacida no.

 

¿Tú qué opinas? 

 

Fuente: 

Piercings, cómo prevenir complicaciones. Clínica Mayo, Estados Unidos, 2018. 

 

Silvia Ruiz

Mié, 01/22/2020 - 12:02