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Heridas de la infancia aparecen cuando somos adultos

Publicado: 13 de Septiembre 2021
Vida de mamá
Foto: IG @Quinn.and.Theo
Foto: IG @Quinn.and.Theo

Algo tan pequeño como decirle a nuestro hijo “no te esforzaste demasiado”, “siempre eres el último en llegar” o “tu hermano es mejor que tú”, va ocasionando heridas tan profundas en él que se verán reflejadas cuando sea adulto.

 

Sí, es real, a veces como padres actuamos o decimos cosas de forma impulsiva que sin darnos cuenta dañan a nuestros hijos. Tal vez pensamos que lo olvidarán, pero en realidad, esas heridas pueden ser tan grandes que llegan afectar su salud física, emocional y racional.

 

Cuando somos adultos, dichas heridas se ven reflejadas de la siguiente manera:

 

  • Poco compromiso hacia X o Y cosas

 

  • Problemas de alcoholismo o abuso de sustancias

 

  • Depresión, ansiedad u otras enfermedades

 

  • Relaciones de pareja poco estables

 

  • Miedo al rechazo

 

  • Dependencia de los demás

 

  • Aislamiento

 

  • Mantener una actitud a la defensiva

 

¿Por qué pasa esto?

 

Las heridas emocionales de la infancia son malas experiencias que generan altos niveles de estrés tóxico, el cual daña al cerebro de los pequeños, de acuerdo con un estudio de la University British Columbia.

 

Este tipo de estrés es capaz de cambiar el cuerpo, células y ADN del niño. Es decir, se libera una hormona que reduce el tamaño del hipocampo, que es el área del cerebro responsable de procesar las emociones, la memoria y de controlar el estrés.

 

Al evitar que nuestros hijos sientan este tipo de estrés, tendrán una vida más placentera.  

 

No hay que olvidar que para los niños (sobre todo los menores de cinco años), su gran ejemplo de vida somos sus padres, así que el comportamiento y las relaciones afectivas que les enseñemos, son las que adoptarán en el futuro.

 

Si queremos adultos exitosos, pero sobre todo felices, debemos:

 

  • Darles una infancia feliz y llena de amor

 

  • Dedicarles tiempo de calidad

 

  • Aplaudir sus logros y destacar sus cualidades

 

  • Platicar sobre todo aquello lo que les interesa; responder sus dudas

 

  • Darle importancia a sus miedos y tratar de encontrar juntos una solución

 

  • Jamás compararlo con otros niños

 

 Está en nuestras manos reducir la presencia de heridas emocionales en nuestros hijos para que sean adultos sanos en el futuro. ¡Jamás dejes de demostrar el amor y la atención a esos pequeños hermosos de los cuales tenemos la dicha de ser sus padres.

 

 

Fuente: University of British Columbia y ACEs Science

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