Cómo encontré la increíble belleza de mis mañanas ajetreadas.

Cómo encontré la increíble belleza de mis mañanas ajetreadas.

Vida de mamá
Instagram/Soymamarula
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Antes de que amanezca, antes de que mis hijos abran sus grandes ojos.

Antes de escuchar el “mamaaaa” que nunca falla.

Yo me levanto de mi cama y camino de puntitas saboreando el único momento del día en que mi casa está mágicamente en silencio.

 

Y entro sin hacer ruido al cuarto de mis hijos y me quedo unos minutos admirando su perfección.

–¿Cómo pude crear algo tan perfecto y hermoso? –Me pregunto maravillada.

 

Antes que la histeria comience, antes de perseguir medio vestido a un niño de 3 años semi-desnudo a través de la cocina, mientras intento empacar una lonchera y de pelear con un bebé que no quiere comer.

 

Antes de todo eso, me siento tranquila frente a la ventana a respirar un poco, y me pongo a agradecer en mi mente todas las maravillas y milagros que tengo conmigo.

 

Y agradezco por esos niños ruidosos y perfectos que aún están dormidos.

 

Antes de que comience el ruido, me tomó unos minutos a solas para mí, para pensar, tomar mi café caliente y poder prepararme y desayunar tranquila un delicioso licuado de frutas con avena Quaker sin que nadie me apure.

 

Para meditar y agradecer.

 

Y en la calma es cuando valoro el ruido.

Avena

 

Ese pequeño regalo que me doy a mí misma, me hace toda la diferencia en mi día

Me da claridad, paciencia y salud mental.

 

Y cuando oigo los ruidos de niños pequeños bajándose de la cama o –gritando: “mamá”.

Yo estoy más que lista para recibirlos.

Porque gracias a que tuve mi momento especial, puedo estar mejor para ellos.

Naran Xadul
Última actualización: Mar, 04/10/2018 - 09:32